Como cada mañana al despertarse,
Agarra su mochila y emprende su camino.
Pasea plácidamente entre el barrio de los recuerdos,
Se escurre ágil y precavidamente por el burdel de sus tinieblas
Donde pasan el tiempo sus más oscuros demonios
Y merodea intrigada entre lo incierto de la calle de sus dudas
Hasta llegar a la frontera de su alma.
Como cada día,
Saca de su mochila la piedra que,
Como todos los días, coloca en lo alto de su muralla
Y el puñado de arena para lo alto de su mirador.
Pero como todos los días, la larga noche ha volado sus granos
Y sus propias pisadas se hunden entre el montón
Mientras el muro se levanta inquebrantable.
Como cada día, regresa a casa por el camino más corto
Para empezar a tiempo su jornada.
Y como todos los días, vuelve la vista atrás y se pregunta si mañana
Al caer la madrugada llegará
Quien derrumbe las piedras anidadas
Y deje al descubierto su inquietud.
1 comentario:
Por fin, tanto tiene he esperado... Ahora me gustaría desentrañar todo su significado... Aún así, yo creo que ya has construído una montaña, tu vida, por más joven que seas, se cimienta en una personalidad firme, tierna y adorable... Así que unos granos de más o de menos, no rebajan la gran altura que tienes... Un besote, guapa
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